¿DÓNDE QUEDAN LOS MOMENTOS QUE NO TIENEN BRILLO Y LUZ?

No podemos negar que hasta de manera inconsciente tratamos casi siempre de aferrarnos a esos “momentos de brillo y luz”, a lo “final feliz del cuento”… me pregunto,  ¿qué nos pasa con los otros momentos?..¿dónde quedarían los momentos grises?; como que nos enseñaron que habría que tener una vida llena de alegría, y que si no es así, estamos mal… así pues, es que por todos lados nos invaden los tips para estar más alegres o ser más felices; las listas de lo que debes hacer para conseguir tus sueños, la lista para lograr esto y aquello y así poder ser feliz….y todas las listas y tips posibles para todo lo que te puedas imaginar…finalmente, esta invasión de soluciones y promesas “infalibles” y fáciles aparecen por todos lados, sobretodo cuando estamos por terminar el año….y ¿qué pasa con estos otros momentos? Me refiero a los grises, los que no entran en el estándar de “feliz”; los ponemos a un costado, los ocultamos, y ni queremos pensar en ellos.

¿Dónde quedan esos momentos de esfuerzo e incomodidades que pasaste en la universidad para tener las calificaciones que te permitieron agenciarte con una beca para la maestría?.

¿Dónde queda esa tarde de domingo super triste, sí, triste y en soledad en la que al mirarte tal cual, decides que esa relación en la que no te sentías completa, no daba para más?.

¿Dónde quedaría todo lo que tuviste que pasar para sacar adelante tu primer emprendimiento?, cómo por ejemplo, la primera vez que te estafaron…sí, la primera vez que te estafaron y que gracias a esa experiencia aprendiste a reconocer a quienes no quieres tener de aliados.

¿Dónde quedarían esas conversaciones privadas en las que te dices que ese trabajo no es para tí, a pesar que paga bien…pero en el que te sientes super infeliz?.

Son pues, esos momentos, llenos de autenticidad, los que ocupan un lugar que muchas veces ni recordamos, pero que si miramos bien, si los ponemos bajo la lupa, y les damos ese lugarcito que se merecen, nos impulsan a dar ese primer paso, que nos permiten transformar y transformarnos…claro está, si es que nos atrevemos a mirarnos…

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