¿Qué significa ser feliz?

No recuerdo cuando comenzó esto de querer entender cómo funciona una de las búsquedas más importantes en nuestro paso por el mundo, me refiero a la felicidad. Según Aristóteles la felicidad es el propósito central de la vida humana y una meta.

Tampoco recuerdo en qué momento esta búsqueda se convirtió en el “maximus finis” de nuestra existencia, ya que si revisamos la historia de la humanidad, no hay dudas de que en todos los tiempos y lugares ha aparecido esta búsqueda, la que muchas veces parece ser una especie de carrera por el logro de ciertas situaciones o circunstancias, que indudablemente me convertirían en una persona feliz. Es ahí cuando aparece también el término “éxito” y todas las subjetividades que trae.

Así pues, en la vida nos movemos lanzándonos a proyectos, algunos bien planificados, otros más bien espontáneos, pero todos siempre enfocados en esta búsqueda de sentirnos plenos, de ser felices; de llevar una vida completa en los diferentes dominios: familiar, laboral, de pareja etc. etc.

Y ¿qué entendemos por felicidad?

Se habla mucho de ello, resulta ser un concepto lleno de brillo y luz, y constituye prácticamente, la razón de ser para vivir en este mundo.

Tanto un niño como un adulto te contestará que no hay dudas de que el mayor anhelo es ser feliz, yo me pregunto: ¿ser feliz es una meta? ¿ser feliz es lograr que nos encontremos en un estado en particular? ¿Cómo es ser feliz? Responder a ello es muy difícil y muy subjetivo…considero que cada uno de nosotros vive esos momentos de felicidad de distinta manera, y creo que más que estar en busca de un estado o situación que no tenemos claro cómo es…podríamos reflexionar si esto de la felicidad nos lo estamos pintando de una forma que nos empodera, o de una forma que nos confunde. Acaso ¿tu felicidad no es la misma que la mía?; si yo puedo ser feliz ¿tú también puedes ser feliz? ¿Hay felicidad para todos?

¿Qué nos pasa con la felicidad?

Cuando pienso en ello se me viene a la mente un término que personalmente considero nos puede abrir posibilidades: vivir una vida auténtica.

Quizás es por esta reflexión, que todos los que me conocen, saben que NO me gusta hablar de felicidad, ni de ser feliz, sino más bien, de llevar una vida auténtica. Esta es una opinión muy personal, pero me gustaría compartirla.

Cuando hablamos de la felicidad, muchos no nos damos cuenta que es un término muy subjetivo, por cuanto lo que puede ser bueno para ti, de repente no lo es para mí. A partir de ello, cada vez que me presentan la lista de los 7 tips para ser feliz, o para saber si eres feliz; no puedo dejar de sonreír, pues la lista podrá ser súper buena para quien la hizo o para personas que comparten sus valores…pero no puede servir para todos. Quizás para mí, la felicidad máxima sea, poder bajar esos 10 kilos que no puedo bajar hace miles de años o sentir que estoy criando bien a mi hija, y que todas las decisiones que tomo sobre su crianza no la perjudiquen. Para otra mujer, puede ser, establecer una relación de pareja que sume en la vida, o simplemente tener una pareja.

¿La felicidad es una carrera?

Muchas veces, parece que vamos en una carrera en búsque

da de la felicidad. Esta carrera va con todo para obtener algo. ¿Por qué corremos?, pareciera que no hubiese suficiente felicidad para todos y que ésta se va a acabar; de lo contrario no tendríamos porqué andar en un ritmo tan acelerado en su búsqueda; al final todo este asunto se convierte en una lucha para que aquello que entendemos como “tiempo” nos alcance para todas las tareas que aparecen en nuestra “lista de tareas pendientes” que nos lleve a la felicidad…¿acaso la vida se reduce a “cumplir” una lista y a que vivamos “aprovechando” el tiempo para que nos alcance?.

¿Acaso no hay tiempo para todos? O ¿será que no todos estamos destinados a ser felices?

Además, esta búsqueda por ser feliz, considera en la actualidad, el obtener tal o cual situación, adquirir tal o cual posesión y de alguna manera se convierte en una situación de estarse midiendo con ese estándar o manual de cumplimiento que pareciera que existe, y del cual nadie habla, sobre cómo debería ser nuestra vida, y sobre todo lo que deberíamos alcanzar para sentir que estamos cumpliendo con ese estándar. De ese modo, existe, además, una suerte de mandato social metido en nuestro ADN, y que establece pautas sobre como deberíamos llevar la vida.

Una vida auténtica

Quizás esa búsqueda que nos hace correr sin rumbo, podríamos cambiarla a una búsqueda por  conectar con nuestra esencia…aceptarla, respetarla y cuidarla; sólo así podremos vernos realmente como somos y entender qué es lo más importante para nosotros. Viviremos un poco en la incertidumbre, quizás con el miedo típico que viene antes y durante la busca de nuestros    sueños; pero esa conexión poderosa que sentiremos con lo que realmente nos hace sentido, con lo que realmente somos, nos llevará a una vida auténtica, coherente, en la que cada uno de nosotros construirá su propio destino, con aciertos y también con errores; pero con autenticidad.

Para concluir, en Mujer auténtica estamos dispuesto a escucharte, en caso desees compartir tus interrogantes, te invitamos a encontrar el verdadero significado de la felicidad con nosotros haciendo click aquí: https://mujerautentica.com.pe/inicio/#Contacto para generar una cita y nos comunicaremos contigo.

Fuente: Mujer auténtica.

Autora: Coach Ontológica. Susy Olaechea, directora y fundadora de Mujer Auténtica.

 

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